A EJERCITARSE

Propicia el cambio, mejora tus hábitos alimenticios,
abandona el sedentarismo y muévete…A EJERCITARSE mi gente, regálense salud y
calidad de vida.
Desde aquí te ayudaremos a transitar esa ruta, ofreciéndote
recomendaciones y algunos tips sobre ejercicios, nutrición, además de abordar
temas relacionados con los deportes.


sábado, 16 de noviembre de 2013

¿DECIDISTE INICIAR UN PROGRAMA DE EJERCICIOS? AQUÍ ALGUNAS OBSERVACIONES


Si ya decidiste iniciar la práctica de ejercicios, es natural que sientas una gran motivación y tengas ánimo de hacer en un día toda la actividad física que no has realizado en años.

Tómalo con calma. Alcanzar una buena condición es algo que requiere la ejecución de un trabajo constante y progresivo.

Pero en ese trayecto, pueden aparecer factores que en no pocas ocasiones contribuyen a la deserción. Hoy vamos a tocar dos de ellos: los dolores musculares y el aburrimiento.

Las molestias que genera la adaptación de nuestro organismo a movimientos físicamente más exigentes pueden reflejarse en dolores de músculos y articulaciones.

La acumulación de ácido láctico y los pequeños desgarres de las microfibras musculares cuando levantamos peso, subimos escaleras, corremos o hacemos algún otro esfuerzo, producen dolor que, aunque molesto, en la mayoría de los casos es soportable, fácil de tratar y, sobre todo, no nos impedirá continuar con nuestras rutinas.

No obstante la incomodidad, es recomendable que continúes con tus ejercicios, a menos que la dolencia haya ocasionado inflamación o dolor intenso. Persistir en la ejercitación estimulará la reparación de las células musculares y la rehabilitación de ese músculo será más rápida.

Esas molestias musculares, que podrían persistir cerca de una semana, pueden aliviarse realizando estiramientos, antes y después de ejecutar nuestra sesión de acondicionamiento. Igualmente, masajear el área en la que se localiza el dolor ayuda a incrementar la irrigación y con ello se hace más expedita la recuperación.

Si has superado este trance es obvio que tu motivación sigue allí, pero dependerá di ti que no decaigas y termines claudicando por aburrimiento.

Evita la rutina. Sustituye tu carrera o caminata en la trotadora del gimnasio por una carrera o caminata al aire libre en un parque, pista atlética o en cualquier otra ruta, procurando siempre que ésta sea segura.

Prueba ejercitarte utilizando el sistema de circuitos. Esto te permitirá trabajar grandes grupos musculares en poco tiempo, a la vez que refuerzas tu capacidad cardiovascular. Esta modalidad es una buena opción, especialmente si en tu agenda no tienes mucho espacio para la actividad física.

Trázate metas. Proponerse objetivos contribuye a mantener el enfoque, siempre y cuando los retos que pongas por delante sean alcanzables, de lo contrario esta práctica podría ser contraproducente.

Por otra parte, adquirir una nueva prenda de ropa  o accesorio deportivo siempre es un elemento motivador.

viernes, 15 de noviembre de 2013

QUE EL TIEMPO NO SEA UNA EXCUSA


Muchas personas, incluso aquellas que por prescripción médica deberían hacer actividad física, la eluden escudándose en sus múltiples responsabilidades domésticas, académicas o en una apretada agenda de trabajo.

La falta de tiempo es una de las excusas más comunes que bloquean el camino hacia un estilo de vida saludable.

No obstante, ese obstáculo puede sortearse más fácil de lo que piensas poniendo en práctica algunas de las siguientes recomendaciones:

Estructura tu día dando al ejercicio el mismo valor que le otorgas a un examen, una junta de trabajo o a cualquiera de los oficios del hogar. De esta forma, al establecer las prioridades del día hay menos probabilidades de que tu rutina de ejercicios quede fuera del calendario.

Habrá ocasiones en que tu sesión de acondicionamiento físico será más corta y otras en las que tendrás más amplitud para desarrollarla, pero siempre tendrás tiempo para hacerla. Planificación es la clave y recuerda que es mejor poco que nada.

Por la mañana es la mejor hora para ejercitarse, no solo por los beneficios que aporta esta actividad para el organismo en especial si deseas perder peso, sino porque reduces la posibilidad de que por la tarde o noche, decidas acortar tu rutina o simplemente no hacer nada después de un agitado día.

Comienza con un plan que incluya de dos a tres sesiones por semana y a medida que vayas adquiriendo mejor condición, incrementa la cantidad de días en los que haces ejercicio, pero no olvides que un par de días de descanso permitirán que tu cuerpo asimile mejor el trabajo.

No le des más largas. Toma tu agenda y haz que la alarma de tu celular te indique que llegó la hora de activarse. Hoy es un buen día para arrancar.